martes, 10 de septiembre de 2013

TODO POR TODO


Con la facilidad del vuelo de una abeja
desaparecen amargos resabores
de ausencias superadas
por la suavidad de tu mano tendida
sobre la piel rediviva de la mía.

Si con generosidad me ofreces
los preciosos músculos de tu pecho
para al unísono mover mi corazón,
yo prometo serán tuyas
todas las caricias que broten de mis manos
cuando el riego retorne a sus caminos.

Desconozco terrenos solitarios
perdidos en medio del océano,
pero avisto en mi horizonte más cercano
un desierto repleto de chumberas
en beso perpetuo con el mar.

Allí me esperan las espumas,
allí te espero,
allí nos esperan las arenas.

(Tano)

1 comentario:

Antonio Fco Buitrago Fernandez dijo...

Desconozco terrenos solitarios
perdidos en medio del océano,


FANTASTICO POETA