lunes, 6 de diciembre de 2010

CARTA DE AMOR (FUI YO)



Te pedí que no me dijeras “te quiero”.
Te pedí que no me dijeras “te amo”.
Te pedí que no me dijeras “te deseo”.
Te dije: Mírame, háblame, acaríciame, cántame, abrazame, besame, bailame, dame calor, hazme importante.
Me miraste con la miel de tus acais.
Me hablaste con el algodón de tu voz sabia.
Acariciaste mi pecho con los jazmines de tus manos, mis mejillas con la seda de tu carita, mientras tu selva de pelo azabache envolvía mis sienes y tu aliento taladraba mi garganta.
Me cantaste con el “oro” de tu quejío.
Me abrazaste con los pétalos de orquidea de tus brazos y tus piernas, con la dulzura de las uvitas que coronan las manzanas de tus pechos, con la suavidad de tu vientre de fuego mientras todo mi Ser penetraba en ti.
Me besaste con la amapola de tus labios.
Bailó para mi la guitarrita de tu cuerpo.
Me hiciste arder y sentirme único.
Entonces supe que Tú eras mi sueño, que el cielo existe en vida.
Ahora sé que yo tuve el cielo, Tú, y lo destrocé, lo hice añicos con mi locura.
Ahora sé que mi vida habría sido la del hombre más feliz del mundo si la Parca me hubiera llevado un día antes de nuestro último encuentro.
Ahora sé que el paso por el purgatorio termina siempre en el infierno.
Ahora me arrancaría yo mismo la vida para que te hubiera ido todo lindo en la tuya.
Si existe tu Dios y es justo no tiene más remedio que bendecirte, para mí ya sería demasiado tarde.
¡Bendita seas, alma mía!.

4 comentarios:

Setefilla dijo...

Me gusta tu carta de amor,dices que tiene muchos años,sigue joven y fresca.
Felipe, es delicada; un recuerdo desde una nube, una visión que pasa delante de tí como céfiro delicioso.

Te recreas en ella, en la memoria del encuentro de una forma que enaltece al amor, y asímismo tu capacidad para amar a una mujer.

Te felicito por todas esas sensaciones que eres capaz de sentir y transmitir.

Un abrazo admirado, poeta delicado.

Sete

Tanito dijo...

Querida SETE: Me hablas de mi capacidad para amar a una mujer, pero en este caso no hay que olvidar, al menos yo no lo olvido, mi capacidad maldita para destrozar a una mujer. Pero bueno, ya ha llovido mucho y solo queda mi deseo de que haya tenido y siga teniendo una existencia lo más feliz posible.
¡Besosss, mi fiel amiga!

Alma V dijo...

Qué cosa tan bella... te agradezco que compartas esta chulada, mi cuatacho que me deja con una agradable sensación. Qué finura la tuya para llegar a tus lectores!

Acabo de ver que tal vez no di click al comentario de la manclayí y por lo tanto no aparece; yo y mis descuidos... que por el lado amable me trajeron hasta este rincón a encontrar, ahhhh! una belleza.

Un beso!

Tanito dijo...

Mi querida CUATACHA: Cuando he abierto el blog lo he notado más bello y no me explicaba el por que. Y ya me he dado cuenta, esto es debido al hecho de que tu te hayas paseado por él. Me alegro enormemente de que te haya gustado tanto este antiquísimo escrito mío que extrañamente sobrevivió a mis arrebatos destructores perdido en un carcomido cajón.
¡ Besos y cariños van sobrevolando el charco, mi cuatachita !