viernes, 21 de octubre de 2011

LA SONRISA DE LAS MARIPOSAS




De bandera en verde, amarillo y rojo
tres bellezas lucían sus vestidos,
sus caderas nublaban los sentidos
en su rondar por esa Puerta de Oro.

 La amplia sonrisa de las mariposas
iluminó las aguas del Caribe,
iguanas y mochuelos las reciben
por las barrancas y por La Arenosa.

 Con su cumbia llegaron hasta el puerto,
hasta el cielo y también hasta Murillo,
la multitud haciéndoles pasillo,
esa noche todo salió perfecto.

 Arroz de lisa frente al verde mar
escoltadas por los robles morados,
acompañaba hasta el clima templado,
por Bolívar dormía la verdad.

 Con el alba se presentó el final
reclamando su parte del festejo,
de tristeza lloraba el Pumarejo
anhelando el siguiente Carnaval.

4 comentarios:

Endless Love dijo...

Como si la conocieras, como si hubieras estado aquí, en la “puerta de oro de Colombia” en “la arenosa” así le llaman a la ciudad.

Sus carnavales están en nuestros huesos desde que comenzamos a dar los primeros pasos. Primero aprendemos a mover una pollera que a caminar.

Cuantas cosas alusivas y que de verdad para identifican a un barranquillero del común: el arroz de lisa, (esa comida lo venden en bicicletas a la gente obrera, en las construcciones.

Gracias por haber recogido tantas imágenes hermosas como si hubieras estado aquí.
Un beso cargado de alegría

Tanito dijo...

Siempre es imposible escribir sobre un lugar como si se hubiera estado sin haberlo visitado nunca, es más, creo que aunque hayas visitado ese lugar nunca podrás sentir la emoción que se siente siendo de allí o habiéndolo vivido intensamente, pero cuando conoces gente de ese lugar y sientes la emoción con que se refieren a él, a poco que busques algún otro dato se puede hacer algo decente.
Ya me contarás para carnavales, ya.
Dos besos cargados de alegría.

Maria Luisa dijo...

Vuelvo a tus mariposas, tan llenitas de color y risas...y su lindo meneíto...!
una preciosidad!

Tanito dijo...

Hay que darle un poco de alegría hedonista al cuerpo de vez en cuando, mi BRUJILLA. Escribiendo creo que también es sano desengrasar un poco apartando algunos instantes las transcencencias amorosas, desamorosas, sociales etc, para simplemente relatar algo intranscendente y alegre.
Millones de gracias y un abrazo "cósmico".