lunes, 20 de diciembre de 2010

EL VUELO



Trazaba mil planes en su cabeza,
esperando descubrir nuevos cielos,
alimentando sus ansias de vuelo,
mirando el horizonte con fijeza.

Orientando sus pasos hacia el norte
trasladó su morada hacia otras tierras,
alumbró dos raíces, dos bellezas,
nacidas entre besos y algodones.

Irradiaba belleza y juventud,
tres luceros, paseando por la acera,
añorando sus paisajes del sur.

Maduró su hermosura y su bondad,
incendiando los vientos con su fuerza
a otros lugares sueña con viajar.

2 comentarios:

Wersemei dijo...

Cómo quisiera poder realizar sonetos cómo tú. Tiuenes una facilidad para crearlos que a mi me falta.
Este está lleno de bellas palabras. Serrat es uno de mis favoritos. Gracias Tanito, recibe un cariñoso beso de esta admiradora.

Tanito dijo...

Muchas gracias, mi querida WERSEMEI. No te creas que los sonetos me salen con tanta facilidad, a veces se me atasca alguno y haga lo que haga no termino de "verlo". Con el arte mayor me cuesta más darle ritmo. Lo cierto es que siempre he sentido debilidad por los sonetos, tanto para escribirlos como para leerlos. Hace muchísimos años aluciné viendo como podía leer de tirón un montón de sonetos de Lope de Vega (eso sí que era escribir sonetos, ¡casi "ná"!) sin que me resultara monótono, y con frecuencia siento la necesidad de escribir uno sobre lo que sea, aunque tenga que dejar algo que tenga a medio hacer y pierda el hilo. La calidad del resultado ya no entro a judgarla, pero con comentarios como el tuyo la querencia por escribirlos me crece. Prometo dedicarte uno.
¡Mil besos, Lucero!